Videoconferencia: Derrame de la plataforma de British Petroleum y su afectación a México
Creado el 21 Mayo , 2010 Por: CIESAS - Información de contacto
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Tlalpan, D.F. a 20 de mayo de 2010.
Videoconferencia: “Derrame de la plataforma de British Petroleum
y su afectación a México”
A un mes de ocurrido el accidente de la plataforma British Petroleum en el Golfo de México, expertos de varios Centros Públicos de Investigación Conacyt coincidieron en señalar que nuestro país puede resultar gravemente afectado por el derrame de petróleo, ante la convergencia de fuertes corrientes marítimas en la zona afectada, la fuerza que pudieran alcanzar los fenómenos meteorológicos en la próxima temporada de huracanes, la falta de tecnología y capacitación para dar seguimiento puntual al avance del derrame y la atención a sus posibles efectos en las costas nacionales.
En las instalaciones del Colegio de México, se enlazaron por el sistema de videoconferencias el Dr. Julio Sheinbaum Pardo, del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, Baja California (CICESE); la Dra. Miriam Grunstein, del Centro de Investigación y Docencia Económicas A. C. (CIDE), y la Dra. Georgina Sandoval, del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco, A.C. (CIATEJ), quienes comentaron ante representantes de los medios de comunicación los riesgos de afectación que existen por el derrame de petróleo en el Golfo de México, y las condiciones en que se encuentra nuestro país para enfrentar una catástrofe de esta índole.
El Dr. Sheinbaum explicó que el petróleo derramado en el mar enfrenta un proceso de degradación físico-químico que puede tardar meses o años. Los probables escenarios de afectación tienen muchas vías, dijo, porque el Golfo de México es muy turbulento, está lleno de remolinos y sus corrientes marinas son tan intensas que dictarán el comportamiento de la mancha de petróleo. Imágenes de satélite evidencian que la mancha, diluida por los dispersores que utilizó Estados Unidos, ya entró en contacto con la corriente de Lazo, una de las más intensas del planeta. “Si uno de los remolinos que se forman en su interior llegara a separarse, los elementos atrapados tendrían la posibilidad de llegar a las costas de Texas, Tamaulipas o Veracruz, probablemente en forma de plastas de petróleo, tomando en cuenta los procesos de degradación del hidrocarburo”, precisó el investigador del CICESE.
El doctor en Ciencias y Filosofía por la Universidad de Oxford, Gran Bretaña, comentó que el accidente más grave ocurrido en México fue el de Ixtoc I frente a las costas de Campeche en la década de los setenta; tardó nueve meses en cerrarse y vertió casi 3 millones de barriles de petróleo, por lo que el percance con la empresa británica puede ser de mayores dimensiones, debido a que no se sabe a cuánto asciende la fuga neta de combustible.
“Si la estimación de 5 mil barriles diarios está basada en lo que se ve en la superficie, es una subestimación; el derrame de petróleo se presenta como una pluma, es similar a las emanaciones de un volcán, primero sube y luego se estabiliza; si se hicieron mediciones sólo en algunos lugares es difícil saber el flujo real”, explicó el Dr. Sheinbaum.
Actualmente, continuó, dependemos de la información generada por los satélites de agencias internacionales y norteamericanas; en México se hacen mediciones de modelación de las corrientes, pero los instrumentos no transmiten la información en tiempo real, ésta se recopila y procesa después de un año. El investigador hizo hincapié en la importancia de contar con una agencia gubernamental encargada de los procesos de monitoreo: “así como la Cámara de Diputados aprobó la conformación de una agencia espacial, México debería tener una oficina encargada de los procesos de monitoreo metereológico, oceánico y ambiental, y no esperar a que ocurra un accidente”, señaló Julio Sheinbaum, quien informó que por 15 años el CICESE ha estudiando las corrientes del Golfo de México y el mar Caribe.
Por su parte, la Dra. Miriam Grunstein externó su preocupación por el proyecto de PEMEX de incursionar en aguas profundas, al señalar que “México no cuenta con la regulación y fiscalización y aún así hubo fallas, sí BP con la experiencia que tiene enfrenta dificultades para atender un accidente de esta magnitud, no quiero pensar lo que podría pasar PEMEX”.
Es deficiente la capacidad reguladora, ya que PEMEX es un organismo que reglamenta y otorga los contratos de manera autorregulada; en sus anexos de seguridad, medio ambiente y salud, el lenguaje es sumamente ambiguo, no se asume toda la responsabilidad de un accidente y tampoco la delega al operador de servicios. No estamos preparados, resulta necesario analizar el grado de riesgo que tendríamos los mexicanos si vamos a aguas profundas sin saber a qué nos enfrentamos; es primordial tener en cuenta el grado de riesgo humano y ambiental. ¿Qué sanciones enfrentaríamos si tuviéramos un accidente de esta magnitud?, concluyó la doctora por la Escuela de Ciencias y Artes de la Universidad de New York.
Finalmente, la Dra. Georgina Sandoval del CIATEJ estimó que los daños por la catástrofe pueden ascender a millones de dólares por la toxicidad que provoca el derrame. Indicó que es necesario activar un plan de contingencia sustentado en la biorremediación que permita revertir el daño ambiental a la zona. Comentó que la aplicación de técnicas de biomedicación fue exitosa para atender el impacto al entorno por la presencia de la ex refinería de Azcapotzalco, por lo que México estaría preparado para enfrentar el problema, sin embargo, no se cuenta con el apoyo logístico y recursos adecuados, y por ende, representa un reto de índole político.
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